El Padre Émilien Tardif
La oración de curación del padre Émilien
Querría, a propósito del padre Tardif, señalarles que en 1992 recibí una gran gracia por intermedio de una novena al padre Tardif, o más bien con una novena hecha con la oración de curación del padre Tardif. Tenía una linfangitis en el brazo derecho a raíz de una mala fractura en la mano derecha; era extremadamente dolorosa. Mi brazo estaba muy rojo y ardiente. Era tan doloroso que unos vecinos muy piadosos hicieron conmigo esta novena, y el penúltimo día estaba completamente curada. Nunca más he vuelto a sufrir de eso. Lo señalo por gratitud, aunque mi testimonio es bien solitario y ya no tengo a nadie que me acompañe. Gracias por leerme y, espero, por tenerlo en cuenta.
Madame Marie-Madeleine Duga, Pyla-sur-Mer (Francia)
El 8 de febrero de 1984 celebramos una Eucaristía por la salud física de los enfermos que leerán estas páginas. Que se unan por la fe a esta oración, depositando su vida en las manos de Jesús.
Páginas 84 y 85, Jesucristo me hizo testigo, Père Émilien Tardif, José H. Prado Flores, 1984, México