Acontecimientos significativos de su vida
El padre Émilien Tardif bendice a sus padres en su primera misa, en la parroquia San Bruno de Rapide Danseur
Émilien Tardif, joven adulto
Parroquia de San Zacarías
Nació y fue bautizado en la parroquia de San Zacarías, Quebec, Canadá, el 6 de junio de 1928. Recibió el sacramento de la confirmación el 17 de junio de 1935 en San Zacarías. Terminó la escuela primaria e hizo la secundaria en el seminario menor de los Misioneros del Sagrado Corazón, llamado «Petite œuvre», en Beauport, Quebec, de 1941 a 1948. El 8 de septiembre de 1948, el joven Émilien Tardif comenzó su noviciado en Ste-Clotilde, provincia de Quebec, donde pronunció sus votos de pobreza, castidad y obediencia el 8 de septiembre de 1949. Hizo sus estudios de filosofía en Watertown, Nueva York, entre 1949 y 1952, y sus estudios de teología en Quebec de 1952 a 1956, residiendo en la calle Ste-Ursule, n.º 71.
La ordenación sacerdotal
La ordenación sacerdotal es el 24 de junio de 1955 en Rapide-Danseur, en la región de Abitibi, donde su familia había emigrado. Fue ordenado por Monseñor Desmarais, obispo de Amos. El 17 de septiembre de 1956, llegó a Santiago de los Caballeros, enviado como misionero por sus superiores desde Canadá. Del 1 de octubre al 12 de diciembre de 1956, ejerció su primer ministerio como vicario de la parroquia de Nagua.
El 12 de octubre de 1956 se inauguró el seminario de los Misioneros del Sagrado Corazón en San José de Las Matas, y allí llegó el padre Émilien y permaneció hasta abril de 1963, combinando el deber de profesor con el de director de la revista Amigo del Hogar. Allí contribuyó a la formación de jóvenes que hoy son sacerdotes, m.s.c. o profesionales. El padre Émilien fue director de la revista Amigo del Hogar de junio de 1959 a 1970, aumentando el tiraje de 8 a 26 mil ejemplares, con el trabajo de la revista de Juan Bolívar Díaz.
El hermano Jorge Trasdale, m.s.c.
En mayo de 1963, la pequeña imprenta Amigo del Hogar, que se había comenzado con el hermano Jorge Trasdale, m.s.c., fue transferida a la parroquia de la Altagracia de Santiago, donde fue misionero hasta agosto de 1968. En 1965, estuvo al frente de la organización de la Cruzada del Rosario en familia de Patrick Peyton; el 21 de marzo, bajo su iniciativa, tuvo lugar una gran consagración alrededor del monumento de la paz de Santiago. En agosto de 1968, siendo ya superior de la congregación en el país, transfirió la imprenta de Amigo del Hogar al barrio de Santo Domingo de Los Prados.
El padre Émilien fue superior de la congregación del 12 de mayo de 1963 hasta el 30 de junio de 1973; estimuló la construcción del Centro Vocacional, m.s.c., en Licey, de la Casa central de Los Prados y del Centro de Promoción de Nagua. De diciembre de 1971 a abril de 1972, vivió en Santiago como vicario de la parroquia de Los Jardines y de la Altagracia. En su trabajo pastoral colaboró siempre en la pastoral familiar a través del movimiento de la familia cristiana. En abril de 1972, volvió a Los Prados, y el 14 de junio de 1973, participando en una reunión del movimiento de la familia cristiana, sintiéndose muy mal, fue transportado al Centro Médico de la V.C.E. De allí partió hacia el hospital Laval de Quebec el 29 de agosto; salió del hospital.
Casa Santa Úrsula en Quebec. Julio de 1974 hasta el 28 de mayo de 1978,
Del 29 de agosto de 1973 al 8 de julio de 1974 vivió en la casa de los Misioneros del Sagrado Corazón, en la calle Santa Úrsula de Quebec, Canadá. En esta casa había vivido durante sus años de estudiante de teología. El 8 de julio de 1974, volvió a la República Dominicana después de un año de enfermedad, de convalecencia, de sanación y de descanso en su país natal. A partir de esta fecha, el padre Émilien asumirá conjuntamente el ministerio parroquial con la predicación en el país y fuera del país. Reside en la parroquia de la Altagracia de Nagua, de julio de 1974 hasta el 28 de mayo de 1978, primero como vicario y luego como párroco.
Del 28 de mayo de 1978 al 18 de abril de 1981, se repartió como párroco de Sánchez y el ministerio en Samaná. Del 18 de abril de 1981 al 8 de noviembre del mismo año, dirigió la parroquia de Pimentel. Del 8 de noviembre de 1981 al 7 de enero de 1984, fue vicario de la parroquia San Pablo de La Romana, liberado cada vez por sus superiores para la predicación en el país y fuera. La comunidad de los Servidores de Cristo Vivo nace el 28 de noviembre de 1982. Del 7 de enero de 1984 al 7 de junio de 1985, fue vicario en San José de Las Matas. De San José de Las Matas pasa a Los Prados para dedicarse a tiempo completo a la evangelización por el mundo entero y a la comunidad de los Servidores de Cristo Vivo. Allí comenzó a vivir en la Casa de la Anunciación, recientemente abierta.
Creo que voy a morir
El 6 de junio de 1999, celebra su 71.° aniversario. La celebración en la Casa de la Anunciación fue una gran fiesta. Con los Servidores de Cristo Vivo, estaban de fiesta el Padre Provincial y el padre Jorge Bravo, que participaron con él en la celebración eucarística y en el almuerzo. El padre Émilien presidió el banquete, con los ojos brillando como un niño, con su pequeño gorro puntiagudo de cartón azul. En un momento de la celebración, dijo: «Creo que voy a morir pronto, porque nunca he tenido una celebración de aniversario tan bella».
Tomó el avión por la tarde hacia la Argentina, llegando a las 15:30 del día siguiente a San Antonio de Arredondo. Apenas una hora después de su llegada, comenzó un retiro con más de 200 sacerdotes. Rápidamente celebró la Eucaristía y participó en la comida. Cansado como estaba, después de un viaje tan largo, se retiró a su habitación para descansar. Al día siguiente, el desayuno era a las 8:00 y la oración de laudes a las 8:15. A las 9:15 se abordaba la primera conferencia y el padre Émilien no bajaba todavía. Entonces, el diácono Évaristo Guzmán, después de golpear varias veces la puerta de su habitación, abre finalmente la puerta y ve al padre Émilien tendido en la cama. Estaba muerto.
Su cadáver llegó a la República Dominicana el viernes 11 de junio, día que el presidente de la República declaró día de duelo nacional. El viernes y el sábado, desfilaron miles y miles de personas, primero en la parroquia de Los Prados y después en la Casa de la Anunciación y en el palacio de los deportes del Colegio Loyola.
El domingo 13 de junio, muy temprano en la mañana, una gran caravana de autos acompañó el coche fúnebre hasta Santiago de los Caballeros. Primero hubo un desfile en la parroquia de Nuestra Señora de la Altagracia, donde había llegado en el mes de septiembre de 1956. Luego, la multitud lo acompañó hasta el Cibao, donde se celebró la Eucaristía en presencia de numerosos obispos, sacerdotes, religiosos y una multitud de gente profundamente emocionada. Al final, acompañado siempre por una multitud que caminaba, el cadáver del padre Émilien fue enterrado en la bóveda que los Misioneros del Sagrado Corazón tienen en el cementerio del Espíritu, que desde entonces se llama: cementerio «Jesús está vivo», Jesús está vivo.
El cementerio «Jesús está vivo», Jesús está vivo
Traslado a Santo Domingo 2017
El abad Yves Rancourt en el Cementerio Municipal de Santiago
Estos restos reposarán definitivamente en la cripta de la iglesia dedicada «Cristo Resucitado». Partiendo de ello, ahora iremos hacia adelante. No es solo gritar «hurra» al padre Émilien, lo que lo pondría rojo de vergüenza, sino también retomar el grito de María Magdalena: «El primer día de la semana, al amanecer: "El Señor está vivo... Ha resucitado..." Que sea amado en todas partes». Allí reposaban los restos del padre Émilien, en muy buena compañía, rodeado de los miembros difuntos de su comunidad de los Misioneros del Sagrado Corazón. A pedido del arzobispo de Santo Domingo, el cardenal López Rodríguez, y de acuerdo con el arzobispo de Santiago, Ramón de la Rosa, los restos del padre Émilien son transferidos el 9 de junio de 2007 a la escuela de evangelización Juan Pablo II, en la capital dominicana.
La cripta donde están los restos del padre Émilien Tardif. Los acontecimientos significativos en la vida del padre Émilien Tardif, m.s.c. (extracto de «El Camino», n.º Domingo, 24 de junio de 2007, p. 13-14, del P. Dario Taveras, m.s.c.) (Traducido por Yves Rancourt, pbro.)
29 de diciembre de 2007