Orientaciones para el ministerio (I)

Vínculo con los sacramentos

Los ministerios de liberación y de sanación son medios poderosos por los cuales el Señor libera y restaura a su pueblo. No obstante, para producir todos los frutos, el ejercicio de estos ministerios debe situarse correctamente en el conjunto de los medios que el Señor nos ha dejado para continuar su obra de salvación. Nos parece de primera importancia recordar aquí el vínculo privilegiado que conviene mantener entre los ministerios de liberación y de sanación y la obra de salvación que el Señor realiza en su Iglesia por los sacramentos y especialmente por el sacramento del perdón.

Escollos a evitar

Acción del demonio. En cuanto a la acción del demonio en el mundo, se encuentran dos exageraciones nefastas para una sana comprensión del ministerio de liberación. Están primero aquellos que no creen en la existencia del demonio, aquellos para quienes el demonio no sería sino el fruto de la imaginación del hombre para personalizar las diversas formas del mal. Es evidente que estas personas no creen en la eficacia del ministerio de liberación. La otra exageración consiste en ver la acción del demonio por todas partes, en hacer del demonio la causa inmediata de todas las faltas, de todas las debilidades y de todas las malas experiencias.

Extracto del ministerio de liberación y de sanación. Servicio de la Renovación Carismática, 1981, pp. 16 y 18