El reposo en el Espíritu
El reposo en el Espíritu es un carisma del Espíritu Santo misterioso que en su ejercicio trae ciertas ambigüedades y llama a la prudencia.
Este carisma es misterioso y ayudante.
El reposo en el Espíritu es misterioso en su ejercicio. La persona se encuentra en un estado de semiconciencia y se siente como en otro mundo, sin cortar por ello todos los vínculos con el entorno. Este carisma ayuda a las personas que tienen bloqueos, heridas importantes y dificultades de toda clase.
Tener medidas de prudencia.
Donde debe haber medidas de prudencia es en la búsqueda de esta experiencia, sobre todo si es frecuente. Incluso con el objetivo de recibir siempre nuevas gracias, esta búsqueda manifestaría una inmadurez espiritual y una mala comprensión de la misericordia de Dios, que no es una respuesta mágica a nuestros deseos.
Extracto del documento: El reposo en el Espíritu, Ediciones InterRenovamiento, 1985, p. 16
Hay que hacer ciertamente también una gran distinción entre la sistematización del fenómeno, que favorece el aspecto espectacular, y la manifestación discreta, que favorece un clima de quietud en la asamblea y en la comunidad parroquial. Visto desde fuera, el ejercicio de este carisma trae a menudo una ambigüedad de orden psicológico y espiritual. Entre otras cosas, la búsqueda del fenómeno del reposo del Espíritu puede hacerse en detrimento de una verdadera búsqueda espiritual. Por su práctica prolongada, trae un desplazamiento de valores. También una adulación desproporcionada de las personas que ejercen este carisma trae a menudo un desplazamiento de valores en detrimento de la Persona del Señor mismo. ¡La educación de la fe es necesaria!
San Pablo nos invita a verificarlo todo y a guardar lo que es bueno.