Oración del padre Émilien
Señor Jesús, creemos que estás Vivo y resucitado, creemos que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar y en cada uno de nosotros.
Te alabamos y te adoramos. Eres la plenitud de la vida. Eres la resurrección y la vida. Eres, Señor, la Salud de los enfermos. Te suplicamos, Jesús, ten compasión de los que sufren en su cuerpo, de los que sufren en su corazón y de los que sufren en su alma.
Bendícelos a todos y haz que muchos recuperen la salud, a fin de que ellos también sean testigos de tu amor. Te lo pedimos, Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y por tu sangre preciosa derramada por nosotros. Sánalos, Señor. Sánalos en su cuerpo. Sánalos en su corazón. Sánalos en su alma. Dales la vida, la vida en abundancia.
Extracto del libro del padre Émilien Tardif: «Jesús hizo de mí un testigo». pp. 84 ss.